jueves, 4 de septiembre de 2008

Impacto humano




Nuestro afán de consumir deja huellas muy profundas en nuestro planeta.


Los humanos hemos cambiado la faz de la tierra más que ninguna otra especie en la historia del planeta. Y nuestras alteraciones están a un ritmo vertiginóso. 

Los humanos como otros animales transformamos el medio que nos rodea, pero somos la única especie que hemos cambiado el planeta a nivel global, sobre todo ha ocurrido en los últimos 50 años.

Los efectos más evidentes se manifiestan en el suelo, donde más del 80% de la superficie del planeta, presenta huellas de actividad humana. Carreteras, vías ferrobiárias, tala de bosques, cultivos, incendios, etc...

El impacto humano se ve también en el aire que respiramos y en el agua que baña nuestras costas. El humo y los gases invernaderos producidos por incendios, los escapes de los  coches, la contaminación de las fábricas y las centrales eléctricas alteran nuestra atmósfera. Los océanos están siendo afectados por nuestras aguas residuales, por sustancias químicas y plásticos que vertemos en ellos y por más de 80 millones de toneladas de capturas marinas que extraemos al año. 

Pero el impacto humano no siempre es dañino. Nuestra huella es evidente en los sembrados que alimentan, en los desiertos transformados en cultivos y en los árboles plantados para devolver sombra, protección y estabilidad a los terrenos degradados.

Hemos colonizado todos los continentes excepto la Antártida y extraemos nuestras riquezas (cultivos y ganado, petróleo y minerales, madera y pesca) de todos los rincones del planeta.

La población de los países ricos usa diez veces más recursos que la de los países pobres.

"Obviamente, el problema clave que se le planteará a la humanidad en el próximo siglo, será cómo mejorar la calidad de vida... sin destruir por completo el medio ambiente en el intento".


Casos extremos

  • Australia y Oceanía, tienen el mayor % de hábitat natural conservado: 89%.
  • Brasil, posee la mayor deforestación con 30.000 km cuadrados perdidos entre 2000-2005.
  • Gabón, mayor % de suelo dedicado a la conservación en África: 26.800 km cuadrados, tan solo un 10% de su superficie.
  • Grecia, crecimiento más acelerado de la red de autopistas, con un 14% en menos de 9 años.
  • Macao, China, lugar mas densamente poblado:20.000 habitantes por km cuadrado.
  • Mongolia, país menos densamente poblado: 2 habitantes por km cuadrado.

La agricultura remodela el paisaje, los cultivos ocupan más de 15 millones de kilómetros cuadrados en todo el mundo (la extensión de América del sur).

La Amazonia, el peligro, el mayor bosque lluvioso del mundo es también uno de los más amenazados. Pese a que las áreas protegidas crecen a un ritmo del 2% anual, la deforestación se acelera. Entre los efectos medioambientales, hay que nombrar la extinción de especies, la disgregación de comunidades tradicionales, la quema de bosques con la correspondiente emisión de millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. 











lunes, 1 de septiembre de 2008

La ciudad consume al campo




Por primera vez en la historia, la mitad de la humanidad vive en ciudades, y la transformación urbana prosigue a un ritmo veloz.

Estamos en los albores del milenio urbano. Se calcula que en 2008, por primera vez, la mayoría de los 6.600 millones de habitantes del mundo vivirá en ciudades y no en el campo. Esta tendencia se mantendrá  durante décadas, por lo que el crecimiento demográfico de 1.500 millones de personas, previsto para 2030 se concentrará casi por entero en gigantes ciudades, llamadas megalópolis, la mayoría de estas urbes se encuentran cerca del mar. Actualmente la más grande del mundo es Tokyo, con 35 millones de habitantes. 

Los atractivos de estas urbes son evidentes: ofrecen puestos de trabajos, educación y, en las regiones en guerra, estabilidad. Pero cuando la población es desproporcionada para las infraestructuras y oportunidades existentes, la vida en la ciudad puede ser muy ardua, ya que un tercio de quienes habitan en las ciudades (más de 1.000 millones de personas) viven en chabolas sin agua potable, saneamiento u otros servicios. 


Vivimos en la era de la ciudad. La ciudad lo es todo para nosotros; nos consume, y por eso mismo la glorificamos. 


Los desafíos de las ciudades en expansión. El milenio urbano ha comenzado en una era de chabolas. Los barrios marginales de las grandes ciudades son un claro testimonio de la perseverancia y el ingenio humano, ya que vivir en condiciones tan desesperantes es una muestra de gran fortaleza. Una de cada seis personas, aproximadamente, se afana por subsistir sobre laderas inestables, en riberas propensas a las inundaciones, en las calles de las ciudades o en vertederos, expuesta a la contaminación, la delincuencia y las expulsiones masivas.


1 millar de millones de personas (el doble de la población de la unión europea) viven en suburbios.


Como es un barrio de chabolas
  • Viviendas: improvisadas e inestables.
  • Densidad: excesiva.
  • Agua: no potable o inexistente.
  • Saneamiento: inadecuado.
  • Derechos: ninguno, ni de usufructo ni de propiedad.
En Lagos, Nigeria, con una población de más de 10 millones de personas, casi todo el crecimiento se ha producido sin planificación alguna, por lo que carece, de trenes urbanos, absoluta ausencia de alcantarillado o de recogida de basuras, o de un suministro de agua corriente, ciudad conocida por su vitalidad, pero también por el paro, la delincuencia y la miseria. 







MEGALÓPOLIS (en millones de habitantes aproximadamente)

  • Moscú 11.000.000
  • Los Ángeles 13.100.000
  • El Cairo 13.100.000
  • Pekín 12.900.00
  • Buenos Aires 13.400.000
  • Lagos 16.100.000
  • Nueva York 19.900.000
  • Sao Paulo 20.500.000
  • Ciudad de México 21.600.000
  • Bombay 21.900.000
  • Tokyo 35.500.000